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miércoles, 15 de abril de 2015

La voz de Ethel Barylka

La parashá de esta semana presenta uno de los momentos cumbres en la travesía del pueblo de Israel hacia la Tierra Prometida. Moshé, Aarón, los sacerdotes, los levitas y el pueblo todo, se prepararon para llegar al momento fundante de la inauguración del Santuario. Las instrucciones fueron dadas y cumplidas con absoluta precisión y exactitud. Todo está preparado y dispuesto en vista del inusitado acontecimiento de la aparición de la Presencia Divina en el Tabernáculo. Aarón y sus hijos se prepararon durante siete días y ahora, en el octavo, comienza el verdadero servicio de los sacerdotes: “Entonces Aarón alzó sus manos hacia el pueblo y lo bendijo… Y Moshé y Aarón entraron en el Tabernáculo, y cuando salieron y bendijeron al pueblo, la gloria del Señor apareció a todo el pueblo. Y salió fuego de la presencia del Señor que consumió el holocausto…
Al verlo, todo el pueblo aclamó y se postró rostro en tierra” (Vaikrá 9:22-24).  Y en ese preciso momento, en la cúspide del encuentro entre la nación y su Dios tiene lugar la estremecedora escena que será recordada por generaciones: “Nadav y Avihu, hijos de Aarón, tomaron sus respectivos incensarios, y después de poner fuego en ellos y echar incienso sobre él, ofrecieron delante del Señor fuego extraño, que Él no les había ordenado. Y de la presencia del Señor salió fuego que los consumió y murieron delante del Señor” (Vaikrá 10:1-2). El pueblo todo presencia la tragedia. Todo ese inmenso y maravilloso evento se interrumpe. 
El momento bienaventurado se transforma en un parpadeo en un instante de pasmo, estupefacción, y conmoción.
Y en el momento en el que aún los cuerpos yacen allí delante “Moshé dijo a Aarón: Esto es lo que el Señor habló, diciendo: ``Como santo seré tratado por los que se acercan a mí, y en presencia de todo el pueblo seré honrado” “Y Aarón guardó silencio” (Vaikrá 10:3).
La lectura de estos versículos despierta muchas preguntas. Generaciones de exégetas intentaron confrontarse con la dificultad de la comprensión del acontecimiento. ¿Por qué murieron los hijos? ¿Cuál es el sentido de las palabras de Moshé a Aarón? ¿Cómo entender la expresión “Y Aarón guardó silencio”?
La exégesis en general se inclina a ver la muerte de los hijos como un castigo por alguna transgresión realizada en relación al Santuario: o que las vestimentas no eran las adecuada para el acontecimiento, o que trasgredieron la norma de no beber vino, o que entraron al Sancta Sanctorum sin haber sido ordenados a hacerlo, o encendieron el incienso cuando no habían sido ordenados a hacerlo.

martes, 3 de febrero de 2015

Tu Bishvat

La palabra de Ethel*

El 15 del mes de Shvat(1), conmemoramos el año nuevo de los árboles que en un principio estaba ligado al cálculo del ciclo impositivo, que como en toda sociedad agrícola, estaba relacionado al calendario y al período de las lluvias. Tu Bishvat, buscaba señalar la fecha más exacta de la mitad del invierno. Sólo posteriormente se le sumaron connotaciones místicas, bajo la influencia de los cabalistas de Tzfat que instituyeron el “Seder Tu Bishvat”

Jeruslaem, capital de Israel./BENISRI
El largo exilio alejó al pueblo judío no sólo de su tierra, y obviamente también de las normas impositivas y agrícolas relacionadas a ella. Sin embargo, la falta de un suelo propio no fue sólo nostalgia. Las comunidades judías dispersas encontraron maneras de elaborar el duelo por la pérdida del territorio nacional en una serie de símbolos, ritos y costumbres. Así como en el muro oriental de la casa se dejaba un pedazo sin pintar para recordar la destrucción, en las mesas de los judíos en todos los confines de la tierra, se solía colocar en las mesas
del día de Tu Bishvat un conjunto de frutas que sirvieran de puente a la memoria histórica de los frutos del país. Para que la imaginación supla lo que la realidad impedía gozar.
Cuando comenzó el regreso masivo de las primeras aliot a Israel, Tu Bishvat fue transfigurado. No podía ser de otra manera. El movimiento sionista aspiraba reubicar al hombre-judío que debe ser “como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera” (Salmos 1:3).
Los primeros jalutzim (2) y los que les siguieron volvieron a estar en contacto con el suelo y el trabajo agrícola en la tierra de Israel. Árboles que arraigados a la tierra, subían con sus ramas al cielo recordando la escala de Iaakov, uniendo lo material y lo divino, lo terrenal y lo celestial. 

jueves, 10 de julio de 2014

En nuestra generación está faltando Moshé Rabenu




El pensamiento de Ethel *

El pueblo se prepara su ingreso a la tierra  se realizan los últimos arreglos para el reparto del territorio, y en ese momento irrumpen en la escena a cinco mujeres: “Entonces las hijas de Tzlofhad…   se acercaron; y estos eran los nombres de sus hijas: Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirtza” (Números-Bemidbar 27:1)

Las cinco mujeres piden de Moshé y los líderes  del pueblo recibir lo que ellas consideran que les corresponde en el reparto: “Nuestro padre murió en el desierto, aunque no estuvo entre el grupo de los que se juntaron contra el Señor, en el grupo de Koraj, sino que murió por su pecado, y no tuvo hijos. ¿Por qué ha de desaparecer el nombre de nuestro padre de entre su familia sólo porque no tuvo hijo? Dadnos herencia entre los hermanos de nuestro padre”. (Números- Bemidbar  27:3-4). El jefe de familia murió sin dejar hijos que lo puedan heredar, las hijas, juntas, exigen la herencia. ¿Y por qué les fue necesario enfatizar que su padre murió por sus propios pecados y no fue parte del grupo de Koraj? Conforme a la exégesis dos son los casos en que fue negada la recepción de la tierra: a los que se quejaban, o sea la generación del desierto la cual recibió el castigo de morir en el camino y al grupo de Koraj, que no murió sino que fue descendieron a los abismos de la tierra con todas sus pertenencias. 

jueves, 29 de mayo de 2014

¿Y vos por qué leyes te regis?

ELÍAS DAYÉ
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HOY EN DÍA estamos acostumbrados que las leyes se ponen de acuerdo a la situación en que vive la sociedad y se establece por la mayoría de los casos. Por ejemplo, si hay muchos robos o corrupción, se promulgan leyes de acuerdo a la época y varía de acuerdo al momento. Por ejemplo, si a las personas se les ocurre casarse con animales y hay varios casos, se promulga una ley aprobando y aclarando cuales son las condiciones y pautas para llevarlo a cabo, o si hay mucha infidelidad, se mencionan cuales son las pautas y de que manera hacerlo. Siempre hay argumentos para promulgar y facilitar los  deseos de las personas. Sin embargo, las leyes que nos benefician, son las que perduran a través del tiempo y que al cumplirlas se obtienen varios beneficios, por ejemplo las leyes de transito, los semáforos, que facilitan el orden y benefician al mundo.
Lo mismo ocurre con respecto a la parte espiritual. Cuando carecemos de conocimiento y pensamos que el judaísmo funciona como una obra social, que al pagar obtenemos un servicio, o un aparente beneficio, estamos totalmente confundidos, ya que la ley judía va más allá de nuestro entendimiento superficial. Son límites que nos marcan caminos a seguir y provocan nuestro enderezamiento accediendo a una sabiduría superior. Si bien al principio lo vemos como algo no conveniente, el resultado, sin embargo es que nos beneficia permanentemente. Por lo tanto, ante una sociedad llena de incertidumbre, falta de valores y confusión, la fiesta de Shavuot y la entrega de la Tora vienen a mostrarnos una vez mas la luz, la claridad espiritual, y el crecimiento sin limites que nos ayuda a desarrollar nuestro potencial escondido, para poner el judaísmo en acción. ¿Qué perdemos si lo intentamos? Es un momento propicio para reflexionar y meditar.
Pensémoslo…